España Oculta en Alcalá de Henares
La exposición España oculta, de la fotógrafa más internacional de nuestro país, Cristina García Rodero, podrá verse en las paredes del Antiguo Hospital de Santa María la Rica en Alcalá de Henares desde el 6 de octubre al 11 de diciembre.
ESTHER M.M.| MADRID
Hace casi treinta años, la fotógrafa Cristina García Rodero se embarcó en un viaje a la España de los pueblos con el objetivo de capturar aspectos muy definidos de la vida española, centrándose más en la vida de las personas que en sus paisajes, sirviéndole estos sólo de fondo o trasfondo. Para ella lo importante son los seres humanos, sus creencias, sus fiestas y todas las actividades en un marco popular y tradicional, y así queda recogido en esta exposición (vídeo desde 1.40-3.13 min).
Hasta el 11 de diciembre, más de medio centenar de imágenes de la España oculta, todo un clásico de la fotografía de nuestro país, se pueden contemplar en la sala de exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica de Alcalá de Henares. La muestra está organizada por la Obra Social "la Caixa", debido a que estas imágenes pertenecen a la Colección de Arte Contemporáneo de esta institución.
Visitar esta exposición, o cualquiera de la fotógrafa manchega, es realizar inmediatamente un viaje a la geografía de los sentimientos. Gestos y miradas anónimas nos contagian de una alegría intensa, como la que nos transmite “La Tabúa”, o el dolor más hondo de “El llanto de la ofrecida”. La atenta mirada de Cristina registra emociones e historias desconocidas que se aferran a nuestra memoria como si nosotros hubiéramos presenciado ese instante. Un momento mágico que el espectador puede sentir ante estas instantáneas. Esta conexión solo puede conseguirse con la proximidad y el respeto que la artista siente a la hora de fotografiar; su rapidez, su sensibilidad, el amor y el compromiso por la fotografía, hace que su trabajo sea reconocido y valorado internacionalmente.
Entre 1975 y 1988, la fotógrafa manchega, viajera por naturaleza y por obligación, recorrió pueblos, a veces lejanos y no fácilmente accesibles, cuyo resultado es una inmensa colección de fotografías de las que España Oculta contiene sólo una parte. Hay que tener presente que en esta época existía una gran diferencia entre la modernidad de las ciudades y los entornos rurales, que permanecía marginados al proceso. Las costumbres tradicionales empezaban a desaparecer y, con ello, su autenticidad.
La búsqueda de esta autenticidad es lo que le lleva a García Rodero a importarle sólo una clase social: la popular y tradicional. No le interesan los tópicos visuales y huye de ellos. Ella centró su labor fotográfica en un enorme trabajo de investigación sobre rituales, costumbres y usos; la necesidad de comprender al ser humano. De esta manera, sus imágenes tienen un alto valor antropológico y una gran profundidad compositiva capaces de llegar a donde no consiguen llegar las palabras.
La influyente fotoperiodista estadounidense, Dorothea Lange, conocida por su obra más representativa "Madre Migrante, 1936" decía que “la máquina fotográfica es un instrumento que enseña a las personas a ver sin cámara” y eso Cristina lo sabe. Conoce a la perfección el lenguaje universal que tienen las miradas y nos obliga a reflexionar más allá de esa aparente mirada casual de sus imágenes. En la “España Oculta” con frecuencia los personajes se dirigen a nosotros, miran a la cámara y no hay que olvidar, que detrás de ella está la complicidad de la artista.
Julio Caro Baroja, autor de la introducción del libro que lleva el mismo nombre de la exposición, recoge todo ello de la siguiente forma: “aquí estamos ante una serie de imágenes que reflejan la fe religiosa, las diversiones y la vida cotidiana de infinidad de personas con sus usos y costumbres, su economía y cultura no dominadas por formas que se van imponiendo de modo evidente y que muchos consideran sinónimas de progreso y que otros podemos pensar que son más modernas y distintas, pero sin añadir en esto nota optimista o beatifica alguna”.
Actualmente, Cristina acaba de cumplir 62 años y sigue enseñando a mirar con sus fotografías. Considerada una de las mejores fotógrafas actuales, su obra confirma su reputación y los numerosos premios que ha cosechado. En 2009 fue aceptada como miembro en la prestigiosa agencia de reporteros Magnum Photos, un hecho de gran relevancia por tres razones principales: es la primera representante de la fotografía española en esta agencia de carácter internacional, fue la primera mujer, y su obra resulta atípica por su naturaleza histórica frente a la actualidad que caracteriza las obras gráficas de estos reporteros.Ejemplo y fuente de inspiración para muchos, Cristina García Rodero sigue dando todo por su profesión, haciendo de ésta su vida. Su trayectoria profesional muestra, mejor que las de ningún otro fotógrafo, la esencia de nuestra cultura, el comportamiento humano y aquellos aspectos que pasan muchas veces desapercibidos ante nuestros ojos.
Aquí un vídeo donde reconocidos fotógrafos de nuestra país habla de la entrada de Cristina García Rodero a la agencia MAGNUN. Duración de vídeo 4.00min.










